martes, 12 de mayo de 2009

viernes, 8 de mayo de 2009

Los macabeos y el período romano y El desarrollo del judaísmo rabínico

LOS MACABEOS Y EL PERÍODO ROMANO


La llegada de la cultura griega a Oriente Próximo, que comenzó con la conquista de Alejandro Magno en el 331 a.C., hizo que la cultura originaria de la zona se pusiera a la defensiva. La revuelta de los Macabeos (165-142 a.C.), que comenzó como una guerra civil entre judíos helenizados y no helenizados, concluyó en una guerra que logró la independencia política para el pueblo de Judá de los sirios; este desorden cultural y político tuvo un fuerte impacto en la religión. Durante este periodo se compusieron los primeros escritos apocalípticos; este género de revelaciones crípticas interpretaban la guerra de aquel entonces como parte del conflicto cósmico entre las fuerzas del bien y las del mal, que acabarían con la victoria de las legiones de Dios. A todos los judíos que habían llevado una vida honorable y que habían muerto en combate, les estaba prometida la resurrección del cuerpo el día que Dios celebrara el Juicio Final. En el judaísmo primitivo, la inmortalidad consistía únicamente en la supervivencia de algunos niños y personas en particular, en una oscura vida posterior en el bajo mundo, localizada físicamente debajo del actual, el sheol.

A pesar de que con las victorias de los Macabeos se inauguraron los 80 años de independencia política del pueblo de Judá, siguió habiendo desórdenes religiosos. Los miembros de la familia sacerdotal de los Asmoneos, quienes habían liderado la revuelta, se autoproclamaron reyes hereditarios y sumos sacerdotes, a pesar de no pertenecer al alto linaje de los antiguos sumos sacerdotes. Esto, unido a la vida ostentosa que llevaban, propia de la monarquía helenística, provocó una furiosa oposición de grupos como el de la comunidad de Qumran, que nos han llegado gracias a los MAnuscritos del Mar mUerto. Liderados por sacerdotes disidentes, esta secta estaba convencida de que el templo de Jerusalén había sido profanado por los Asmoneos, y se vieron a sí mismos como un templo purificado y aislado en el desierto.

El grupo de Oumram probablemente pueda ser identificado con los esenios, que ya aparecen descritos por el historiador judío Flavio Josefo y por otros escritores de la época. Josefo también describió otros dos grupos, los sadiceos y los fariceos, ampliamente mencionados en el Nuevo Testamento, si bien no se ha encontrado información de primera mano acerca de ellos. Los fariseos (perushim, ‘separatistas’), al igual que el grupo de Qumran, impusieron sus propias tradiciones sobre las leyes bíblicas, en constante litigio con los saduceos, grupo aristocrático de la clase sacerdotal. Después del 70 d.C., los fariseos fueron los precursores del movimiento rabínico. Todas las facciones religiosas de aquel periodo, particularmente aquellas que se oponían a la administración del Templo, hacían especial hincapié en reconocer la autoridad de las Escrituras, a la que, por supuesto, cada grupo dio su propia interpretación.

El fervor mesiánico y apocalíptico aumentó al acabar la independencia política del pueblo de Judá. Este hecho político fue consecuencia de la invasión de las legiones romanas a mediados del siglo I a.C. El fervor llegó a su punto más alto con el estallido de una fallida revuelta en contra de los romanos entre los años 66 y 70 d.C.

EL DESARROLLO DE JUDAÍSMO RABÍNICO

La destrucción del segundo Templo a manos de los romanos en el 70 d.c. y la represión de una segunda revueta mesiética entre el 132 y el 135, liderada por Barcokebas, supusieron unas verdaderas catástrofes para el judaísmo, de no menor magnitud que la de la destrucción del primer Templo en el 586 a.C. El liderazgo de los sacerdotes recibió un duro golpe. En este contexto histórico-social surgió el movimiento rabínico. Dado que el pueblo judío había perdido el control de su destino político, los rabinos pusieron un especial énfasis en el estilo de vida como grupo espiritual. Predicaba que si diariament se actuaba conforme a la Torá, tal como lo dedicaban las tradiciones rabínicas, por medio del estudio, la oración y la obsrevancia, los judíos podrían lograr la salvación, mientras esperaban que dios trajera la redención mesiática para todo Israel. Algunos rabinos sostenían que si todos los judíos actuaban conforme a la Torá, el mesías se vería obligado a venir. Institucionalmente, la sinagoga y la casa de estudio rabinico reemplazaron el templo destriudo.

martes, 28 de abril de 2009

Los orígenes del Pueblo Judío y El exilio de Babilonia

Los Orígenes del Pueblo Judío

La literatura bíblica y la investigación arqueológica ofrecen la primera información respecto a la historia del judaísmo (véase Biblia). En un principio, Israel no era monoteísta, sino más bien henoteísta: a pesar de que ellos adoraban a un solo Dios, no negaban la existenci

a de otros dioses en el caso de otras naciones.

El pueblo de Israel, antes del exilio, fue primero una confederación de tribus, y más tarde un reino. Celebraban, como una de sus primeras experiencias históricas, el fin de la esclavitud a la que los habían sometido los egipcios, y muy especialmente la conquista y asentamiento en las tierras de Canaán (tierra de Israel). Su máxima deidad era Yahvé, el dios de los patriarcas que había sacado a los israelitas de Egipto, guiándolos hasta la Tierra Prometida. La religión israelita estaba íntimamente relacionada y enfocada hacia su dependencia agrícola. Se creía que Yahvé era el dueño de la lluvia que podía garantizar una cosecha fructífera o hambrunas, sequías y pestilencia si la comunidad se mostraba poco creyente y obstinada. A pesar de esto, el pueblo de Israel, en su vida normal, se veía a sí mismo como dependiente de Dios y se obligaban a responderle con sacrificios u ofrendas propiciatorias. A medida que fue pasando el tiempo, el culto se centró en el santuario real de Jerusalén, que más tarde rivalizaría con los santuarios de Betel y Dan en el norte. La oposición al culto sincretista que se practicaba, tanto en los santuarios del norte (reino de Israel) como en los del sur (reino de Judá), y a las injusticias sociales que existieron durante el periodo de la monarquía, fue proclamada por los profetas, ‘hombres carismáticos de Dios’. No rechazaban los sacrificios del culto en sí mismos. Rechazaban solamente aquellos que veían que eran exclusivamente un pago personal, y que por lo tanto ignoraban egoístamente la dimensión moral de la sociedad israelí. Estas advertencias fueron justificadas cuando, primero el reino del norte y luego el del sur, fueron destruidos por conquistadores extranjeros.

El exilio De Babilonia


El exilio del pueblo de Judá a Babilonia en el 586 a.C., fue un hito histórico para la religión de Israel. A partir de entonces, la historia de Israel fue reinterpretada a la luz de los acontecimientos del año 586; desde ese momento se fijó el Pentateuco y los cánones de los libros proféticos e históricos del Antiguo Testamento. Los profetas Ezequiel e Isaías creían que Yahvé se había servido de Babilonia para castigar a los israelitas por sus pecados y que, por lo tanto, Él tenía el poder de liberarlos del cautiverio, si es que se arrepentían. Se desarrolló una verdadera religión monoteísta, en la que el Dios de Israel era visto como el Dios que dirigía la historia universal y el destino de todas las naciones. La esperanza mesiánica que surgió a partir del exilio de Babilonia, para lograr restaurar el reino de Jud á bajo el liderazgo de un vástago de la estirpe de David, parece justificarse plenamente cuando Ciro II el Grande, después de conquistar Babilonia en el 539 a.C., autorizó la repatriación del pueblo subyugado y la restauración del Templo. Sin embargo, el restaurado Estado de Judá no logró alcanzar totalmente esta esperanza, porque los persas no permitieron el restablecimiento de la monarquía de Judá, sino únicamente el establecimiento de un estado administrado por un sumo sacerdote.

viernes, 27 de marzo de 2009

Judasimo: Ocasiones Especiales


La comunidad judía también mantiene la observancia de los acontecimientos más significativos dentro del ciclo de la vida. A los ocho días de haber nacido, los niños varones son iniciados públicamente en la asamblea de Abraham por medio de la circuncisión (berit milá), que consiste en cortar el pellejo del pene para que, de mayores favorecer las relciones. Los niños llegan a la madurez legal a los 13 años de edad, cuando asumen la responsabilidad de mantener la observancia de los mandamientos (Bar Mitsvá) y son llamados por primera vez para que lean la Torá en la sinagoga. Las niñas alcanzan la madurez a los 12 años y, en las sinagogas modernas liberales, también leen la Torá (Bat Mitsvá). Durante el siglo XIX, el movimiento modernista reformado instituyó la práctica de la confirmación para los jóvenes, hombres y mujeres. La ceremonia se realiza durante Shavuot, e implica la aceptación de la fe revelada en el Sinaí. El siguiente hito de importancia en la vida de los judíos es el matrimonio (kidushín, ‘santificación’). Incluso en los momentos de mayor alegría en sus vidas, los judíos recuerdan los sufrimientos de su pueblo. Por eso, dentro de las siete bendiciones del matrimonio se incluyen rezos de peticiones por la reconstrucción de Jerusalén y por el regreso de los judíos a Sión. Durante los entierros judíos, la petición por la resurrección del muerto está incluida dentro de un rezo en el que se pide por la redención de todo el pueblo judío. Los hombres judíos más piadosos son enterrados con su talit. El talit es una prenda en forma de chal.

martes, 17 de marzo de 2009

Las Festividades Judías

Yamim Noraim (Días Terribles) es el nombre que se les da a los diez días que transcurren entre la festividad de Rosh Hashaná (Año Nuevo judío) y Yom Kipur (Día del Perdón), ambos inclusive.

Esos son días de reflexión e introspección para los Judíos, en los cuales aquellos que consideran haber realizado alguna falta a lo largo del año tienen oportunidad de remediarlo. Según la tradición, durante esos días Dios evalúa a los creyentes por su actuar durante todo el año y termina de juzgar en Yom Kipur y su respectivo desenlace en el correr del nuevo año.

La tradición cuenta que durante esos días, Dios solamente perdona los pecados de los hombres hacia las Escrituras pero no perdona los pecados del hombre hacia el prójimo, por lo tanto durante esos días es el deber de los creyentes remediar sus faltas con sus semejantes.

Shelóshet Ha'regalim es el nombre que se les da a las tres festividades judías Pésaj Savuot y Sucot, durante las cuáles el pueblo judío acostumbra a peregrinar al Templo de Jerusalem y ofrecer ofrendas.

Pésaj: la Pascua judía

Savuot: La festividad de las semanasç

Sucot: La fiesta de los tabernáculos

Las fiestas que no aparecen en la Torá

Jánuca"Fiesta de las Luminarias", del 25 de Kisley al 2 (ó 3) de Teyet

Tu Bishvat"Día del juicio de los árboles", 15 de Sheyat

Purim, 14 de Adar

Lag ba'ómer, 18 de Iyar

Tu Be'av, "Día del Amor", 15 de Av.

Dias de Ayuno

Ayuno de Guedaliá

Ayuno de 10 de Tevet




martes, 10 de marzo de 2009

El shabat


El calendario litúrgico judío sigue manteniendo la misma división del tiempo que se hace en la Torá, y que se observaba en el culto del templo. Cada siete días se celebra el shabat, día en el que no se realiza ningún trabajo. Este es un acto simbólico de abstención, por el que los judíos devuelven el mundo a su dueño, es decir, a Dios, reconociendo que todo lo que el hombre consigue con su trabajo es solo producto de la bondad divina. Durante el shabat, lo único que se hace es rezar, estudiar, descansar y estar en compañía de la familia. Durante ese día y durante las fiestas, se recita en las sinagogas un servicio religioso adicional, el musaf, que se corresponde con el sacrificio que se ofrecía en el Templo en dichas ocasiones.
Actividades prohibidas:

Plantar
  • Arar
  • Cosechar
  • Atar poleas acanaladas
  • Trillar
  • Aventar
  • Seleccionar
  • Moler
  • Tamizar
  • Amasar
  • Hornear
  • Trasquilar lana
  • Lavar lana
  • Batir lana
  • Pintar lana
  • Hilar lana
  • Tejer
  • Hacer dos lazos
  • Unir dos hilos
  • Separar dos hilos
  • Amarrar
  • Desamarrar
  • Coser
  • Romper
  • Atrapar un animal
  • Matar a un animal
  • Despellejar a un animal
  • Curtir pieles
  • Raspar pieles
  • Marcar pieles
  • Moldear pieles
  • Escribir dos o más letras
  • Borrar dos o más letras
  • Construir
  • Demoler
  • Apagar fuego
  • Prender fuego
  • Tocar un instrumento musical
  • Terminar la preparación de un utensilio nuevo
  • Transportar un objeto de áreas públicas a áreas privadas y vice-versa, o cargarlo 4 cúbitos o más en un área pública.

viernes, 6 de marzo de 2009

La alimentacion en el Judaísmo

Las leyes relacionadas con la alimentación de los judíos están también vinculadas al culto del Templo. Hacen una analogía entre la mesa del Señor. Los judíos no comen la carne de ciertos animales considerados impuros. En esta categoría estan los cerdos y los peces que no tienen aletas o escamas. Los animales comestibles. aquellos con pezuñas hendidas y rumiantes, deben ser sacrificados de forma apropiada(Kosher), y se les debe sacar toda la sangre antes de ser ingeridos.

Los productos kosher pueden clasificarse en 3 categorías:

Productos lácteos: leche y derivados lácteos. No deben mezclarse bajo ningún concepto la leche y la carne; ni siquiera aditivos o producto lácteos con trozos de carne.

Carne. Debevenir de animales kosher como vacas, ovejas, algunas aves, pollos, pavos, gansos, etc.

Parve: Significa neutro, es devir lo que no es ni carne ni lácteos, como huevos fruta, verduras...Pueden comerse solos o mezclarse con los anteriores.